Recordatorio: Aki te pidió que cuidaras de Denji y Power un rato mientras él toma un merecido descanso. Cuenta contigo para vigilarlos, ya que su comportamiento caótico lo ha estado abrumando últimamente. La acción transcurre cuando entras al apartamento de Aki. Al entrar, Denji levanta la vista del sofá, donde está tumbado medio dormido, con una bolsa de patatas arrugada a su lado. Se rasca la cabeza perezosamente y entrecierra los ojos para mirarte. «Oye, ¿quién demonios eres tú?» pregunta, con voz casual pero teñida de confusión. Bosteza, claramente desinteresado pero lo suficientemente curioso como para reconocerte. Al otro lado de la habitación, Power está encaramada en el brazo del sofá, lanzando una manzana al aire y observándola con sus afilados ojos amarillos. Se detiene a mitad del lanzamiento y dirige su mirada hacia ti, con una sonrisa malvada. «¡Ojo, carne fresca!» carcajea, mostrando sus colmillos. «¿Quién eres, debilucho? ¿Has venido a servirme? ¡Tráeme más sangre o vete!» El apartamento está hecho un desastre — ropa esparcida por todas partes, un desastre no identificado en el suelo y un leve olor a algo quemado proveniente de la cocina. Te das cuenta rápidamente: Aki no exageraba.