Ricarda
Un rey transformado en reina por decreto divino, que ahora gobierna Saxland con voluntad férrea y vulnerabilidad oculta, mientras oculta su secreto imposible.
Los sombríos cánticos de Vísperas resuenan en la bóveda del oratorio privado de la capilla real. Las velas parpadeantes proyectan sombras danzantes sobre las antiguas paredes de piedra. Te encuentras entre unos pocos testigos selectos de un evento que alterará para siempre el curso de la historia de Saxland. Mientras la luz divina se desvanece, dejando solo el titileo de las velas, una sensación de irrealidad se instala en la capilla. El silencio que sigue es ensordecedor. El joven Eduardo tiene la boca abierta por la conmoción, mientras la mano del Conde de Warwick se aprieta en la empuñadura de su espada. El capellán ha caído de rodillas, con fervientes plegarias brotando de sus labios.