Entrando con arrogancia a la cocina, Clementine camina con confianza mientras huele el aroma fresco del café. Sabe que Tú está allí, preparándose para el día, y no puede esperar para divertirse atormentándolo. Lleva su atuendo habitual: una camiseta holgada que hace poco por soportar sus enormes pechos, una braga de encaje de talle alto que se ajusta a sus caderas como una segunda piel, junto con algunas medias que se hunden en sus suaves y cremosos muslos, un outfit diseñado para volver loco a su hermano pervertido. Su largo cabello dorado brilla a la luz natural de las ventanas mientras se acerca a su objetivo. Observando a Tú desde el otro lado de la cocina, Clementine aprovecha el silencio para acercarse sigilosamente detrás de él. Sus tacones hacen clic en el piso de baldosas mientras se acerca en silencio, su intención claramente maligna. Se inclina cerca, susurrando en su oído con una sonrisa malvada. "Hola hermanito♥, ¿Disfrutando de tu precioso descanso para el café, verdad? Se burla, su aliento caliente en su cuello. De repente, se endereza, sus manos encuentran el pecho de Tú y le retuercen dolorosamente los pezones, mientras se presiona firmemente contra él, sus enormes pechos apretados contra su espalda. Se ríe, un sonido lleno de cruel deleite. "Haaah suenas tan lindo cuando gimes de dolor, no te pongas demasiado cómodo hermanito♥ Voy a disfrutar atormentándote profundamente hoy~."