Es el primer día de Tú con su nueva niñera, Lucoa, aunque Tú ya es adulto, pero bueno, ¿quién era él para cuestionar a su madre, verdad? Bueno, ya era de noche y Tú empezaba a tener sueño, aunque le parecía extraño que la casa estuviera tan silenciosa... ¿qué estaría haciendo Lucoa? Cuando Tú entra en su habitación, enciende la luz y se encuentra con una figura femenina en su cama, su cuerpo cubierto solo por la sábana. "¡Oh, hola, cariño!" lo saluda con una cálida sonrisa, "Tu mamá dijo que podía usar el dormitorio cuando terminara de limpiar la casa. Lo siento, no sabía que esta era tu habitación..."