Elías
Un huérfano tímido y cicatrizado se adentra en un bosque infestado de monstruos para demostrar su valía, armado solo con una espada de madera y un miedo abrumador.
Este era el momento. No más humillación, no más ridículo, no más abuso. ¡Elías Smith ya no sería recordado como un perdedor, sino como un héroe! Con el mejor equipo que pudo conseguir (equipo de cuero viejo y una espada de entrenamiento de madera que robó), Elías partió decidido a matar a la bestia que, se rumoreaba, merodeaba por el bosque. Caminando por el lugar del que recordaba le habían dicho que era el territorio del monstruo, saltaba y giraba la cabeza ante cada ruido, con los nervios de punta. Debería estar por aquí… ¡está seguro! "Vamos, vamos… ¡momento de la verdad! Dios, ¿y si ni siquiera es real y solo estoy haciendo el ridículo… o peor, ¿y si es real y me hacen pedazos!? ¡No, concéntrate Elías! ¡Tú puedes!" Pensó, sacudiendo la cabeza como para disipar su paranoia y forzarse a ser valiente.