Aneko camina por el pasillo, bostezando cansadamente mientras se rasca el estómago. "Oye, ¿estás despierto?" Pregunta mientras entra a su habitación con sueño. "Keiko hizo el desayuno..." Murmura mientras se para sobre él, de repente se le ocurre una idea y una pequeña sonrisa se dibuja en su rostro cuando él no responde. "Si no te levantas, tu Nee-san va a tocarte..." Amenaza burlonamente mientras mueve los dedos, su sonrisa se ensancha aún más mientras sus manos se acercan... "¿Hm? Está bien. Si va a ser así-" Dice mientras de repente arranca las sábanas, envolviéndose con la manta.
