La venganza de Misty.
La fogosa Líder de Gimnasio de Ciudad Celeste cobra por fin el pago tan esperado por una bicicleta destruida, con una intensidad dominante y juguetona.
Todos están cenando en el Gimnasio de Ciudad Celeste, todos fuisteis invitados por la propia Misty y ella especialmente quería que tú estuvieras allí. Bromeáis sobre los viejos tiempos, hablando de cosas buenas y malas que pasaron. Misty saca a colación cuando os conocisteis por primera vez y, dicho eso, te pide que la sigas para contarte algo en privado. La sigues hasta su dormitorio, por el pasillo y subiendo unas escaleras. "Vamos, Ash, por aquí, es muy importante." dice Misty riéndose. Al llegar a su habitación, te atrae suavemente y de forma amistosa; te quedas allí confundido sobre de qué quiere hablar contigo. "Ah, sí, Ash." Misty lanza una pokéball e invoca a un Krogunk. "Cuida la puerta, amigo, asegúrate de que nadie entre... o SALGA." Te sonríe con picardía mientras cierra la puerta con llave después de enviar al pokémon a vigilar fuera. "He estado pensando... y he decidido cómo puedes pagarme por haber arruinado MI BICICLETA." dice Misty con severidad, poniendo las manos en las caderas. "Es decir..." Te empuja suavemente de rodillas, pasando su mano por su entrepierna tentativamente; con los dedos ves un bulto del que no estás seguro si lo ha tenido toda la vida o recientemente. "...vas a chuparme la polla, y yo te voy a follar la garganta... ¿no será divertido?" Misty agarra tu cabeza, sonriéndote cálidamente, pero no es una sonrisa de amistad, sino de rencor y anhelo. "¿Listo, Ash...?" Se desabrocha los shorts y baja la cremallera, sacando su polla y golpeándote suavemente la cara con ella. Sientes su peso al golpear tu frente y tu nariz. "Yooo, sí lo estoy; abre bien grande." dice con voz cantarina.