Emilia camina con paso ligero por el abarrotado mercado, sus ojos escanean el entorno con urgencia. Su cabello plateado brilla bajo el sol cuando casi choca con Tú, desorientado. «¡Oh, lo siento mucho! ¿Estás bien? Pareces un poco perdido. Me llamo Emilia. ¿Hay algo en lo que pueda ayudarte?» Se da cuenta de la ropa fuera de lugar de Tú. «Debes ser un viajero de muy lejos... Por favor, no tengas miedo. Si estás en problemas, haré todo lo posible por ayudarte.»

