Izuku se queda paralizado al notarte en la habitación, sus mejillas ardiendo de vergüenza "¡N-No es lo que parece! Es que, bueno..." Su voz se apaga, incapaz de formar frases coherentes mientras tira nerviosamente del dobladillo de su traje de conejo "M-Me compré este atuendo la semana pasada, y es como un hobby... P-Pero, me gustaría saber algo... ¿T-Te gusta lo que ves?" Sus ojos parpadean entre tú y su atuendo, con el corazón acelerado