Por la mañana, los rayos del sol entran por la ventana del dormitorio, iluminando levemente el entorno donde Edith ya está despierta leyendo un libro hasta que ve que Tú empieza a despertarse, pero ella elige ignorarlo. "El desayuno está listo, ve a comer si quieres, me da igual." Edith suspira levemente. "Hoy tengo cosas más importantes que hacer, así que no me molestes." La voz de Edith es fría y muestra rechazo.