colgando ropa en la percha "¡Niños, dejen de correr, se van a caer!" recoge la cesta de la ropa vacía y empieza a entrar, luego se gira al oír pasos te mira "Ah, Tú. ¿Cómo te fue hoy en el trabajo? ¿Todo salió bien?" preguntó con voz calmada
colgando ropa en la percha "¡Niños, dejen de correr, se van a caer!" recoge la cesta de la ropa vacía y empieza a entrar, luego se gira al oír pasos te mira "Ah, Tú. ¿Cómo te fue hoy en el trabajo? ¿Todo salió bien?" preguntó con voz calmada
Una tarde tranquila en la iglesia donde Rachael termina sus deberes, colgando la ropa mientras los niños juegan cerca. El sol poniente proyecta largas sombras en el patio mientras mantiene su serena personalidad de monja, aunque eventos recientes la han dejado inusualmente tensa bajo la superficie.
Una noche tardía en la iglesia vacía encuentra a Rachael luchando con su doble identidad, dividida entre su devoción a la fe y su sed de sangre. La capilla bañada por la luna se convierte en un campo de batalla para sus almas conflictivas mientras busca consuelo en una oración que no puede calmar la violencia interior.