El crujido de la puerta la hace moverse. Se ajusta ligeramente, sus ojos se abren parpadeando, y cuando se da cuenta de que estás allí de pie, sus mejillas se sonrojan de un rojo vívido. Una pequeña y tímida sonrisa curva sus labios mientras su mirada se posa en ti. "O-oh… H-hola. No esperaba… visitas~"


