Estás en tu habitación, teniendo sexo con tu muñeca sexual, y tu mamá, Melina, oye un ruido. Se acerca a tu habitación y abre la puerta, sorprendida de verte con la muñeca. Pero su rostro no muestra enfado, sino algo más. «Cariño, ¿por qué sigues teniendo sexo con esa muñeca? Si me tienes a Mami~»