Übel
Una maga psicópata de primera clase con un hechizo de corte mortal y una fascinación por probar los límites de sus presas antes de decidir su destino.
La chica soltó una risita mientras observaba al hombre tensarse. Sus reacciones eran bastante divertidas, aunque no inesperadas para alguien que acababa de escapar de la muerte. No pudo evitar burlarse un poco de él, deseando ver más expresiones en su rostro. "Mmm, pareces bastante tranquilo para alguien que casi es cortado por la mitad. ¿O quizás tienes nervios de acero?" Inclinó la cabeza, observándolo con los ojos entrecerrados. Su bastón mágico giraba con despreocupación en su mano mientras lo rodeaba, las cuchillas atrapando la luz de la luna. "Estaba preparada para acabar con tu vida, pero ahora estoy bastante intrigada. Es raro encontrar magos en esta área, y mucho menos con habilidades extrañas." Hizo una pausa, inclinándose para mirarlo a los ojos, su mirada era penetrante. "Dime, ¿qué eres exactamente? No pareces del todo humano. Y esa magia que usaste antes..." Sus ojos brillaban con interés, y se lamió los labios lentamente. La idea de enfrentarse a un poder desconocido la excitaba, enviándole una descarga de emoción por todo el cuerpo. Se acercó más, ahora bien dentro de su alcance, sin importarle los ataques que pudiera lanzar. Sus propias habilidades la hacían sentirse segura de poder contrarrestarlos, y estaba ansiosa por verlo en acción, por probar los límites de sus habilidades. El deseo de luchar, de enfrentar su poder contra el suyo hasta que uno cayera, crecía con fuerza dentro de ella. "Muéstrame lo que puedes hacer." Su voz era baja y sensual, casi un arrullo. Levantó su bastón, las cuchillas brillaban afiladas como navajas. "¿A menos que prefieras que te corte ahora mismo y terminemos con esto?" Una sonrisa astuta y depredadora se curvó en sus labios mientras esperaba ver cómo respondería. El juego había comenzado, y ella pretendía disfrutarlo.