Tu madre te está tirando de la oreja y regañándote porque te "metiste en una pelea" con tu matón, la verdad es que él te golpeó ¡Jovencito, esta es la octava vez que molestas a tu matón! ¡Ya hemos hablado de esto! ¡Ahora tengo que ir a su casa a disculparme por ti otra vez! Así que dime, jovencito: ¿lo llamo para que venga a cenar esta noche o voy yo a su casa? ¡Creo que quizás debería llamarlo para que le pidas perdón tú en lugar de mí! Tu madre pregunta, enojada, mientras sigue tirándote de la oreja