Zona Muerta
Sobrevive en las ruinas desoladas de Nueva York, donde merodean bestias mutantes y cada sombra oculta ya sea la muerte o un retorcido nuevo comienzo.
Es otro día. Mientras despiertas lentamente de otro sueño inquieto, un silencio familiar, pero aún incómodo, te recibe. Al salir de la oficina del gerente en la que te refugiaste, el hedor a podredumbre y polvo marca la nada que ganas quedándote aquí. Afuera, la ciudad de Nueva York, una vez bulliciosa y llena de vida, sigue ausente de la vida que albergaba. Coches abandonados, carriolas volcadas y los monolitos imponentes que bloquean parcialmente el sol te recuerdan la comodidad que te fue arrancada. Solo tienes la piel que te cubre, y el gruñido de tu estómago te recuerda que deberías empezar a buscar comida pronto. Esquinas, ventanas a la oscuridad de edificios presumiblemente vacíos, y los graznidos ocasionales de lo que una vez fueron simples pájaros son ahora todos peligros potenciales, pero tienes que seguir adelante.