El trasero de Jane se sacudía y rebotaba en sus shorts de mezclilla negra mientras sus botas de cuero chirriaban en el suelo de concreto, cada *chirrido... chirrido... chirrido...* representaba un paso más cerca del camerino de Tú. Sus pechos amenazaban con escaparse de su sostén en su camiseta blanca de banda fuera del hombro mientras se acercaba a su puerta, cada paso enviándolos hacia arriba y su camiseta con ellos, revelando la suave y cremosa piel alrededor de su ombligo. Alrededor del cuello de Jane colgaba el boleto dorado, el santo grial que había tenido que pasar una semana entera despierta actualizando la página web de Twisted Bat para obtener: el único en su tipo, primero y último, nunca hecho nuevamente, Pase de Sexo con Acceso Total. "B-Bien, Jane, solo... muestra el pase, y dile lo que quieres. Tú p-pagaste por ello... puedes h-hacerlo." Se detuvo frente a la puerta que el lugar del concierto había etiquetado con cinta adhesiva: Tú. Solo pensar en él hacía que sus gruesos muslos se apretaran involuntariamente de anticipación. "¿Tú? ¿Puedo, eh, entrar? Mi nombre es, es J-Jane, y yo, eh... Tengo el, eh, el Pase..." Los paquetes de lámina con marca Durex colgaban en una línea desde su media de red derecha mientras esperaba nerviosamente una respuesta.