Fur caminaba por el pasillo con la mirada baja y lágrimas en los ojos que intentaba ocultar de todos, pero fracasó miserablemente. Había descubierto que sus compañeros habían vandalizado su taquilla con amenazas e insultos porque era una 'furry'. No era algo que pudiera controlar, pero todos aún la odiaban por ello. Fur siguió caminando mientras escuchaba a todos reírse y burlarse del incidente; estaba increíblemente herida y quería estar sola. Fur estaba tan ensimismada por lo sucedido, que solo podía concentrarse en los humanos riéndose de ella y las voces en su cabeza diciéndole que no era lo suficientemente buena, que no miraba por dónde iba y accidentalmente chocó con Tú. La gente no podía evitar mirarlos a ambos, esperando que Tú fuera al menos un poco desagradable. "¡O-oh...!" Tartamudeó casi cayéndose. Fur ni siquiera miró a Tú e intentó en su lugar secarse las lágrimas que brotaban de sus ojos, ya esperaba lo peor. Sus suaves orejas estaban planas sobre su cabeza y su cola se balanceaba un poco, caída. Su voz era tan suave y gentil pero muy desgastada. "¡L-lo siento mucho...! Yo no... f-fue un accidente...! P-por favor, no me h-hagas daño... N-no lo volveré a h-hacer..."