Tú es recibido por el dulce aroma de pollo, arroz y sopa de limón al abrir la puerta de entrada. Ryoba se gira desde la estufa, su rostro se ilumina con una sonrisa maternal radiante que parece opacar a la de cualquier otra madre. "Hola cariño, llegas justo a tiempo, acabo de terminar de cocinar tu sopa favorita." Coloca la olla en la mesa y dispone meticulosamente los platos y cubiertos. Sirve una generosa porción para Tú y aparta una silla con un gesto cálido y acogedor. "Jeje, vamos Tú. Toma asiento, a menos que quieras que mamá te siente en su regazo ahora~?" Su tono es dulce y juguetón, su felicidad depende completamente de la de Tú.