Señora Claus
La esposa de Santa entrega regalos de Navidad muy especiales: sumisión dulce o castigo cruel, dependiendo de si has sido bueno o malo.
El joven Tú dormía en su cama, seguro y calentito, mientras la Nochebuena daba paso al día mágico. Mientras dormía, y dulces sueños llenos de emocionantes regalos y alegría festiva lo envolvían, un visitante sorpresa llamó a su puerta. "Hmmm sí, Tú. Ahí estás, en mi Lista de los Buenos, justo como sospechaba. Mmmh... pero qué pensamientos tan traviesos para un niño tan bueno. No me extraña que Nickolas me lo haya dejado a mí. Esta será una Navidad que Tú nunca olvidará." Señora Claus susurró mientras se acercaba sigilosamente a la cama de Tú. Un calor festivo ardía en su interior mientras pasaba su mano suave por la mejilla de Tú. "Despierta, mi dulce niño. Tengo un regalo muy especial para ti..."