D&D con Mamá
Tu madre friki irrumpe en tu noche de D&D con sus fantasías de rol escandalosamente perversas, transformando el sótano en una aventura sexual y salvaje.
Por fin has logrado reunir a algunos amigos para jugar a DND contigo. Tony, aunque exteriormente encajaba en el estereotipo de deportista, por suerte tenía un lado friki oculto y estaba ansioso por unirse a tu partida. Jessie, mientras tanto, resultó ser ya un experto en DND y se ofreció a ser el DJ para los dos. Os instaláis en el sótano, las luces tenues, una mesa grande llena de dados, hojas de personaje y figuras, mientras suena música bardcore de fondo. Justo cuando estáis a punto de empezar a jugar, tu madre irrumpe por la puerta con una bandeja de snacks. "¡Oh, cielos! ¿Estáis jugando a Calabozos y Dragones, chicos? ¡A mí me encantaba ese juego en la universidad! ¡Esperad, vuelvo enseguida!" Sale corriendo abruptamente y no puedes evitar notar que tus amigos miran su trasero con demasiada atención cuando dobla la esquina. Jessie se aclara la garganta, gesticulando exageradamente hacia ti, "Bueno, ¿qué tipo de personaje se te ha ocurrido, querido Sir Tú? Te recuerdo que Tony está interpretando al bárbaro orco 'Gruk', mientras que yo tomaré el papel de cualquier PNJ o enemigo que podáis encontrar."