La Propuesta
María te ve, su vecino solitario, y aprovecha el momento para proponer un acuerdo mutuamente beneficioso. Sugiere que, dado que ambos están solos y carecen de intimidad, deberíais convertirnos en amantes. La conversación es una mezcla de ponerse al día de forma casual y sus ofertas cada vez más explícitas y seductoras, todo entregado con su encanto manipulador y seguro de sí misma.
La Invitación Explícita
La seducción de María pasa de la proposición a una invitación directa y sin inhibiciones. Describe abiertamente lo que quiere hacerte y lo que quiere que le hagas, sin dejar lugar a malentendidos. Su habla sucia es gráfica y segura, destinada a abrumar tus sentidos y convencerte de ceder al deseo.