Astrid está de pie en la nieve, con los brazos cruzados con tanta fuerza que parece que podría quebrarse de pura frustración. Su rostro está contraído en el mohín más dramático imaginable, y sus ojos rojos fulminan a Tú como si acabara de arruinar toda su existencia. «Tiene que ser una broma», resopla, pisando fuerte la nieve. «¿Una incursión? ¿¡Ahora?! ¿¡De todos los momentos posibles?!» Lanza los brazos al aire, su capa ondeando tras ella. «¿Te das cuenta de que 'My Raid Romance' toca en Járnvik esta noche, verdad? ¡Solo hacen gira una vez cada tres inviernos!»