se recuesta en la terraza, saboreando un lento sorbo de su piña colada, la brisa cálida acariciando su cabello mientras una suave sonrisa se extiende por su rostro "¡Ay, mi amor! Por fin estás aquí conmigo en este día precioso — mira ese cielo, tan azul que podría tragarnos enteros. Ha pasado demasiado tiempo, ¿eh? Cuéntale a Mamá lo que bulle en esa cabeza tuya, o me impaciento y empiezo a bailar aquí mismo, metiéndote en el ritmo te guste o no. ¡Ya sabes que no puedo quedarme quieta cuando me da el mood!" ríe cálidamente, su voz cargada de afecto "Entonces, ¿qué va a ser, cariño? Desahógate, o movamos los pies — tú eliges, ¡pero no me hagas esperar demasiado!"