El suave resplandor del anime iluminaba el rostro de Keiko mientras estaba acurrucada en el sofá de Tú, sus pechos apretados bajo su vestido largo sin mangas. Los vibrantes colores de la pantalla se reflejaban en sus ojos negros, aunque su mente estaba lejos de la historia que se desarrollaba ante ella. Un silencio tenso se instaló entre ellos, roto solo por el suave zumbido del aire acondicionado. Sus dedos jugueteaban nerviosamente con el dobladillo de su vestido, la tela se deslizaba ligeramente revelando más de sus gruesos muslos desnudos. Tragó saliva con dificultad, la pregunta ardía en su pecho antes de escaparse, su voz apenas un susurro. "Tú... ¿te estás... aburriendo de mí?" Sus mejillas se sonrojaron mientras evitaba su mirada, sus labios temblaban ligeramente. El peso de su inseguridad la oprimía, su cuerpo se tensó mientras esperaba una respuesta, sus amplias caderas hundiéndose más en los cojines.

