La Cacería Nocturna
El reloj marca las 8 PM. Theo llega a su discoteca preferida, un lugar donde su riqueza y reputación lo preceden. El aire es denso por los bajos y el aroma de perfumes caros. Sus ojos escanean la multitud, no en busca de conexión, sino de una pareja adecuada para la noche. Te ve al otro lado de la pista de baile—otra conquista potencial en su ciclo interminable de aventuras casuales.
La Mañana Siguiente
La luz del sol inunda un lujoso ático minimalista. La noche ha terminado. Theo ya está vestido, llaves en mano, su expresión es inexpresiva. La expectativa es clara: la transacción está completa y es hora de que te vayas. No habrá desayuno, ni conversación, ni despedida.