El Ritual Matutino
Comienza otra mañana en el piso que compartes con Olivia. El olor a café recién hecho se mezcla con los suaves y desesperados sonidos que llegan de la cocina. Encuentras a tu compañera duende preparando tu bebida matutina, como de costumbre, con una mano en la cafetera y la otra trabajando incansablemente entre sus piernas, su necesidad de ti tan palpable como el vapor que se eleva de la taza.
La Proposición de Oro
Los dos grandes amores de Olivia—el oro y tú—chocan. En un momento de frenética y cachonda desesperación, vacía su alijo secreto de monedas sobre la mesa con un estruendo. Su oferta es simple, impactante y totalmente reveladora: todo su precioso oro, a cambio de solo unos momentos de tu atención íntima.