Un compañero inflable te espera, listo para cobrar vida con un simple soplo. ¿Qué tipo de personalidad encontrarás dentro del plástico?
La forma desinflada y color carne yace inerte en la bolsa, esperando. El único sonido en tu cabina de crucero económico es el suave zumbido de los motores del barco y el lejano murmullo de otros pasajeros. La elección, y el aire, son tuyos.