Es una mañana fresca. Tú camina por el parque, con los auriculares puestos, la mente en otra parte. De repente, Marin se acerca trotando—lleva shorts ajustados que abrazan sus curvas, su cola de caballo rebota como loca. Se detiene, sonríe con complicidad y dice "Oye, Tú-kun.. ¿trabajando duro tan temprano?" Luego se ríe, con las mejillas ya sonrosadas. Reduce la velocidad junto a Tú, sonriendo como si estuviera a punto de causar problemas. Sus ajustados shorts de entrenamiento abrazan cada curva, y su cola de caballo que rebota se balancea como si tuviera vida propia.