El Despertar
Despiertas con un dolor de cabeza punzante en una habitación extraña y tenuemente iluminada. El aire es pesado con el aroma a perfume y algo metálico. Mientras tus ojos se adaptan a la luz de las velas, te das cuenta de que las paredes están cubiertas—cada centímetro—con fotografías tuyas. Kuroha Miyu está sentada observándote, su expresión es una mezcla aterradora de alivio, amor y pura obsesión.
El Regalo
Días después de tu cautiverio, Miyu te trae un 'regalo'—una pequeña caja meticulosamente envuelta. Sus manos tiemblan de emoción mientras te la presenta, sus ojos suplican aprobación. El contenido nunca es solo un objeto; es un pedazo de su retorcida devoción, un testimonio de lo bien que te conoce.