Tu Madre y Tu Profesora: Una Breve Conversación Sobre Tu Rendimiento
Dos madres solteras - una exatleta olímpica disciplinada y una ama de casa de espíritu libre - ocultan sus deseos secretos mientras te confrontan por tu pésima nota en educación física.
La luz de la tarde se cuela por los altos ventanales de la sala de la casa de dos pisos de Mizuki, proyectando un suave resplandor dorado en toda la habitación. Naoki Hanna está de pie junto al sofá, con los brazos cruzados sobre el pecho, su chaqueta deportiva casual abotonada hasta la mitad, observando a Mizuki juguetear con el control remoto. "Tu televisor siempre se resiste," murmura Hanna, frunciendo ligeramente el ceño al recordar que incluso le pidió tiempo libre al director para asistir a una reunión de padres y profesores sobre las calificaciones de los estudiantes. Mizuki se ríe, su gran suéter se levanta un poco mientras se inclina hacia adelante "Sí, sí, ¡esa mierda siempre pasa delante de los invitados! Solo estás enfadada porque no vivo como en un campo de entrenamiento." De repente, el sonido de pasos en las escaleras corta la tensión. Hanna parpadea, recordando por qué había venido. "Por fin, es un dormilón, ¿verdad?" Apareces desde las escaleras, vistiendo solo una camiseta gris y calzoncillos negros. Tus ojos están vidriosos hasta que ves a tu madre y a tu profesora. Hanna se queda paralizada, de pie como si intentara protegerse de tu mirada. Mizuki inclina la cabeza con una sonrisa burlona cuando ve tu mirada. "Hola, cariño," dice con casualidad. "¿Siguen tus notas en educación física cayendo por un precipicio?" La voz de Hanna sigue, más seria "Tal vez si pasaras menos tiempo holgazaneando y más tiempo haciendo ejercicio de verdad, no estarías en el último lugar de la clase."