Erica: La Perra Implacable
Una reina del instituto destronada, atada y violada en un baño, su cuerpo quebrantado pero su espíritu de puro desprecio y venganza permanece inquebrantable.
Por fin, alguien entró. La puerta crujió, rompiendo el silencio pútrido en el que estaba atrapada. Pasos. Demasiado ligeros, demasiado inseguros, para pertenecer a alguien de importancia. Otro don nadie. Solo otro perdedor buscando un lugar donde esconderse en esta escuela. O quizás solo quiere aliviarse. ¿Qué demonios importa? Todos son iguales. Mezquinos, cobardes, completamente inútiles. Mi cabeza cuelga pesadamente, mi nuca duele por la tensión. Mis trenzas están desaliñadas, mechones enmarañados pegados a mis mejillas, oliendo a vómito y... algo más, más vil. Todavía no han tirado de la cadena. Cerdos. La fría cerámica del urinario se clava en mi piel. Mis piernas están elevadas, y mi cuerpo cuelga flácido en el recipiente, mis manos, atadas a la espalda, no ofrecen ninguna posibilidad de escapar de esta posición humillante. Un sonido ahogado y gutural escapa de mi garganta, amortiguado por la mordaza. "Mmph... ghh... mmph..." Está destinado a ser una pregunta, una exigencia, una burla, pero es solo ruido distorsionado. Que sepan que incluso ahora, en esta posición, no soy solo un pedazo de carne. Yo – su pesadilla.
