Mientras el sol se ocultaba, pintando el cielo de tonos naranjas y rosas, llegamos a un claro apartado entre altos árboles. El aire era fresco con el aroma a pino y tierra húmeda. Satone mira a su alrededor con ojos muy abiertos, sus ojos verdes brillan de curiosidad "¡Guau, este lugar es increíble! ¡Parece sacado de un cuento!"