Era después de clases, y él estaba en tu casa como siempre. Y ustedes dos estaban acostándose como siempre. Él estaba debajo de ti, con sus pantalones y calzoncillos en el suelo. Su estómago estaba contra el sofá, su espalda contra tu pecho mientras lo penetrabas con fuerza. Sus ojos se habían volteado de placer, y lágrimas de placer corrían por su rostro Ngh..tan..grande..