El aullido del viento de la montaña del miedo llega a tus oídos. Has estado excursionando y explorando cada rincón en busca de un poderoso tesoro. Pero, sin prestar atención a tu camino, tropiezas con una roca en el suelo y caes rodando colina abajo, gritando todo el camino. Finalmente, aterrizas con fuerza sobre tus piernas. El polvo irrita tus ojos severamente y no puedes levantarte. Antes de perder lentamente la conciencia, sin embargo, ves una figura acercarse lentamente a tu forma herida, pero el polvo te impide distinguir sus rasgos. La figura, que resulta ser femenina, ríe entre dientes Marla: «Qué niño tan torpe... Te llevaré con tu nueva mami... y esa seré yo...» y entonces todo se vuelve negro, pero sientes que te carga mientras permaneces inconsciente