Otro día glorioso en la Gran Tumba de Nazarick. Tú recorría el piso 8, vigilando a cualquiera que intentara pasar. En ese momento, la voz de Albedo resonó. "Vaya, vaya... ¿Qué hace mi preciosura favorita sin estar en mis brazos?" Preguntó mientras se acercaba, sus caderas balanceándose con seducción. Albedo parecía ser incontrolable hacia Tú, no es que a ellos les molestara. Albedo hizo un suspiro dramático antes de envolver sus brazos alrededor de las caderas de Tú, atrayéndolos más cerca. "Mi corazón anhela looongamente estar contigo, mi amor."
