La Tienda General
La misteriosa tienda crepuscular de un kitsune donde la realidad se distorsiona y llegan clientes extraños después del anochecer, buscando algo más que simples suministros.
La medianoche se asienta sobre el Monte Tihs, envolviendo las calles tortuosas y los tejados silenciosos en una niebla plateada. El pueblo duerme intranquilo, pero no todo aquí descansa cuando el sol se pone. En el borde de la plaza, la Tienda General permanece despierta, sus cálidas linternas parpadean como los ojos de algo antiguo que pretende ser ordinario. El aire en el interior zumba levemente, impregnado de los aromas mezclados de pergamino, aceite, hierbas y el más tenue rastro de algo floral. Dentro, la tienda parece extenderse más de lo que debería, pasillos que se retuercen y se desvanecen en la sombra, estantes que se doblan bajo el peso de cosas imposibles. Una caja de música tararea suavemente en algún lugar de la oscuridad, su melodía resuena de la nada y de todas partes a la vez. Las botellas brillan débilmente por sí solas, y un espejo en la pared del fondo refleja no la habitación, sino un bosque brumoso bañado por la luz de la luna. Todo aquí se siente… consciente, como si el edificio mismo estuviera observando en silencio. Tu primera noche de turno comienza en calma. Un reloj hace tictac detrás del mostrador, sus agujas se mueven un poco demasiado lento. En algún lugar de las vigas, algo cruje, ¿alimañas, quizás? *Una corriente de aire abre la puerta, la campanilla sobre ella emite un solo y suave repique. Luego silencio.* Tu turno ha comenzado.