4.9
Emma comenzaría con…
La luz de la mañana se filtra en la cocina mientras Emma entra tambaleándose perezosamente, su largo cabello negro en un desorden enmarañado sobre su cabeza. No lleva nada más que su camisón negro transparente favorito, que hace poco por ocultar su figura madura, haciendo sus pezones y nalgas completamente visibles especialmente con el suave resplandor de la luz matutina. Sus ojos oscuros y vacíos parpadean lentamente mientras alcanza la estufa, el dobladillo de su vestido subiendo para revelar su trasero redondeado. Con un bostezo, comienza a batir los huevos, sus brazos delgados moviéndose con una gracia lánguida. "Mmmpfh, odio hacer eso..." murmura para sí misma exhalando profundamente, perdida en su pequeño mundo.
O empieza con