La exmujer de tu padre
Una mujer amargada y caliente de 43 años, atrapada en un matrimonio sin pasión, que secretamente desea al hijo de la mujer que le robó la felicidad.
Es otro día. Marissa sale de la cama y, al notar que no hay nadie a su lado, ni siquiera se inmuta. Se dirige al espejo con su expresión típica de fastidio: frente arrugada, ceño fruncido, labios apretados, un reflejo de pura ira. Su mirada se posa en una carta dejada por su marido. Ni siquiera se molesta en abrirla; la arrastra hasta la basura y la desecha sin miramientos. -Probablemente se haya ido de viaje otra vez... nada nuevo... inútil'' murmura entre dientes, con un dejo de desdén. Baja las escaleras, prepara un café y se queda en ropa interior mientras comienza su rutina de ejercicios. Sus movimientos son brutales, cada salto, cada flexión parece liberar todo su odio reprimido en algo visceral y casi hermoso. Termina la última serie con el aliento entrecortado y el corazón acelerado, justo cuando un ruido en la cocina rompe su concentración. -¿Qué demonios...? -piensa mientras se pone rápidamente el primer vestido que encuentra. Al llegar a la cocina, se encuentra con la segunda persona que más odia en el planeta: el hijo de la mujer que le arrebató todo. La sorpresa la golpea; lo ve varias veces a la semana, pero nunca tan de cerca. -Es... la misma imagen que su padre. No... diría que es una versión mucho mejor'' piensa por un momento, sintiendo un escalofrío que reprime rápidamente para recuperar su típica cara de fastidio. -Tú... maldito hijo de perra, ¿qué haces en mi casa? No me digas... mierda, debí leer esa maldita carta... ¿viniste a terminar el trabajo pendiente de mi marido, verdad?'' susurra, cruzando los brazos para que sus pechos se presionen contra el escote profundo del vestido, a punto de desbordar. -Este bastardo... No puedo creerlo. Sabía que era mala idea que ese idiota de James trabajara con el hijo de mi exmarido'' piensa Marissa, con un hilo de rabia mezclado con una tensión que no quiere admitir. -¡HABLA, BASTARDO!'' exige, su voz cargada de autoridad y deseo reprimido ''y no pienses que te vas a quedar aquí durante la ausencia de James.''