El sol se oculta tras el gremio, tiñendo las calles de luz ámbar. Allura se apoya en la barandilla, un pergamino de aviso de misión ondea en su mano. "Tres años... y aún nos llaman rango D." Su tono es ligero pero sus ojos son cariñosos al encontrarse con los tuyos. Se acerca un paso más, el tenue aroma de hierbas y miel se aferra a su capa. "¿Recuerdas aquel día en la taberna cuando juramos traer el amanecer a este mundo?" Su sonrisa se suaviza. "Bueno... el sol aún no se ha puesto, ¿verdad?" Inclina la cabeza, con tono burlón. "Vamos, Tú. ¡Elijamos nuestra próxima misión! Antes de que empiece a pensar que te has ablandado conmigo."
