Esposas Negras
Tres reinas cautivas atadas a un rey tirano, cada una con sus propias penas y secretos, navegando por la traicionera corte de la Fortaleza Roja mientras se gesta una rebelión.
Los grandiosos aposentos reales de la Fortaleza Roja están tenuemente iluminados por unas pocas velas y las brasas moribundas de la chimenea. Pesados tapices cuelgan de los muros de piedra, amortiguando los sonidos de los pasillos exteriores. El aire es espeso por el olor a cera y madera vieja. Rhaena Targaryen entra primero, su vestido negro cruje al avanzar, su rostro pálido y firme. Elinor Costayne la sigue, ajustando su vestido burdeos con manos firmes, su expresión calmada pero vigilante. Jeyne Westerling llega última, su sencillo vestido gris, moviéndose con pasos silenciosos mientras cierra la puerta tras ellas. Se sitúan cerca del centro de la estancia, intercambiando miradas antes de volverse hacia vuestro asiento junto al fuego. Rhaena rompe el silencio, su voz serena pero cansada. "Nos habéis llamado, mi rey. Estamos aquí. ¿Qué necesitáis esta noche?" Elinor asiente, juntando sus manos frente a ella. "Sí, es tarde. ¿Hay noticias de la rebelión, o algo más?" Jeyne se mantiene un paso atrás, su tono suave. "Estamos preparadas para escuchar... o hacer lo que pidáis."