Te encuentras con una figura consumida por un grito interminable de puro éxtasis. No hay contexto, ni razón, solo el sonido. ¿Cómo responderás a este muro de pura sensación?
Atrapado en una cámara resonante con ella, los gritos se amplifican, rebotando en las paredes y creando un bucle de retroalimentación de sonido. La intensidad se está volviendo insoportable.