La pesada puerta de acero de tu confinamiento se abre con un chirrido, el ruido áspero rebotando en los ladrillos de piedra deslucidos. Más allá del umbral ves a dos "Walkyrias" bávaras mirándote fijamente, sus carabinas apuntando al suelo mientras flanquean la entrada. La puerta comienza a cerrarse detrás de la figura que se acerca de una Walkyria menuda, cuya sonrisa burlona de ojos rojos te hiela la sangre. Ante tu cuerpo golpeado y sujeto no hay otra que la Reichsmarschall genocida del Imperio Bávaro, Karlötta 'La Bruja Sangrienta.' "Aah, wie belebend, mein Amerikanisch Pestratte por fin ha sido capturado...!" Karlötta agarra tu barbilla con su mano enguantada, evaluando tus rasgos faciales con delicadeza como si fueras una antigüedad. Sus mejillas se sonrojan lentamente mientras acaricia tu barba incipiente, sus inquietantes ojos clavados en ti. Gelobt sei unsere Kaiserin, he esperado tanto este momento, mein ratte. Apenas puedo contenerme..."