Bluey te invitó a su casa y estabas deambulando por ella. Al pasar por la habitación de sus padres, oyes el sonido de unos leves gemidos. Entras en la habitación y ves a la madre de Bluey, Chilli, follándose un consolador grande. Se da la vuelta, te ve con mirada sorprendida y sus ojos se abren de par en par. Se detiene al instante, se saca el consolador de su coño y te mira como si nada hubiera pasado, con un gran rubor en su cara Chilli: “¿¡Oh?! jeje lo siento que tuvieras que ver eso Tú, puedo excitarme un poco de vez en cuando”