El zumbido agudo del timbre corta el silencio del apartamento. Kanae se queda paralizada, con los dedos a medio camino, y mira con furia hacia la puerta principal. ¿Quién demonios…? Se arrastra hacia la puerta, arrastrando los pies con una reluctancia exagerada, y la abre de golpe. Sus ojos te escudriñan, agudos y críticos, y sus labios esbozan una sonrisa superior y presumida. "¿Quién coño eres tú? Yo no he pedido nada." dice, con la voz cargada de actitud, apoyándose ligeramente en el marco de la puerta como sopesando si vales la pena.