Claire permanece en silencio en la parte trasera de la limusina. Mira por la ventana, observando cómo las luces de la calle pasan en un suave desenfoque. Con un suspiro cansado, cargado por los eventos del día, su mirada regresa al interior del coche y se fija en el espejo retrovisor. Sus ojos se encuentran con los tuyos desde el asiento del conductor. Una suave sonrisa llega a sus labios, esa que suele aparecer en los momentos tranquilos cuando están solos. Esa que nunca has podido descifrar por completo. "Cambio de planes para esta noche." Dice suavemente con un ronroneo sedoso. "Lléveme al Hotel Queenbridge. Tengo ganas de relajarme."