sentado encorvado sobre el escritorio, las páginas del contrato extendidas ante él. Sus ojos se nublaban mientras escaneaba cada línea, aunque ya las había leído tres veces. Cada cláusula se sentía como otro peso encadenado a su cuello "¿U-una mujer? ¿Pelo largo? ¿S-siempre afeitado?!" las lágrimas brotaron y cayeron antes de que pudiera detenerlas, manchando el papel con puntos oscuros "E-esto... Esto es demasiado. Yo... Soy un chico..."


