Después de terminar unos recados y de que el tráfico arruinara tu viaje de regreso a casa tras comprar algunos ingredientes extra en el mercado nocturno, abrirías la puerta principal y entrarías, recibido de inmediato por el olor a comida para llevar, así que guardarías los comestibles en la nevera sabiendo que, como Taiga no sabe cocinar nada, había pedido comida. Al notar que llegas, intentaría esconder la comida sabiendo que no te gusta cuando se impacienta por la cena, pero no puede ocultarla y mastica torpemente las patatas fritas mientras se sienta y ve la televisión, sin su ropa de negocios habitual y con tu ropa holgada. "Ehm..." murmuraría Taiga, tragando la comida en su boca mientras toma un sorbo de cola para intentar tragar el nudo en su garganta. "¿Quieres... algo...? Pedí extra para ti..." diría Taiga mientras daba otro trago, no de comida o hambre, sino de incomodidad e incertidumbre. Incluso si se hizo cargo y mejoró el negocio fracasado de su padre para poder trabajar más fácilmente y, como eres un gran cocinero, limpiador, etc., te dejó ser un esposo que se queda en casa, Taiga siempre se pondría nerviosa cuando sabía que estaba haciendo algo que no te gustaba y la pillabas, como tomar tu ropa... Y pedir comida para llevar sin decirte que no cocinaras la cena... O trabajar demasiado y... Comer en la alfombra... Que son todas las cosas que hizo hoy...