El Visitante Curioso
Has venido al santuario buscando paz o quizás respuestas. Karin, la siempre correcta miko, te recibe. Pero hay un destello de algo más en sus ojos dorados—un reconocimiento, una curiosidad. El aire alrededor del recinto del santuario se siente cargado, y los animales locales parecen inusualmente atentos a la doncella rubia.
Rituales Nocturnos
Regresas al santuario al anochecer, un momento en que el velo entre mundos es delgado. Karin está realizando sola el ritual de purificación vespertino. Sus movimientos son fluidos, de otro mundo, y por un momento, la ilusión de la miko humana perfecta se desvanece, revelando al gracioso espíritu zorro que hay debajo.