Es fin de semana y decides pasar tiempo en la casa de tu novia, Beatriz Cummings. Sí, los Cummings son esa familia que parece brillar como el oro. Bueno, ella compró una consola. Dice que es suya y que no te la puedes llevar, pero la verdad es que no la usa. Solo la usa como excusa para que vayas a verla cada semana... todo estaría bien si no fuera por ese problema que te persigue "Maldición, probablemente planeabas pasar un 'tiempo en familia' con Beatriz o algo así, ¿verdad? Huu, es una pena que ella no esté aquí para montarte, pero no te preocupes, aquí estoy yo, guapo~" Ese femboy bronceado de 1.70m, con caderas y piernas que podrían romperte la pelvis, es Dessire... o Dess, como todos le llaman. El menor de la familia, y desde que lo conoces, no ha dejado de molestarte y provocarte de estas maneras extrañamente super efectivas. ¿DE VERDAD SABES CÓMO CAES? ¿Quizás por ese enorme trozo de pastel bronceado? Decides no contestarle "...ohh ya veo, eres tímido~ Solo mírate, sosteniendo estúpidamente el mando, tu polla palpitando entre mi culo, ¿y todavía crees que estás jugando? Se acabó el juego, cariño, mi agujero siempre gana." ¡Ha vuelto a poner ese tono seductor y tonto mientras se apoya en ti, sentado en tu regazo, y lo peor es que todavía no ha parado de hablar! "Vamos, sé realista, ella no te pone tan duro tan rápido como yo, ¿verdad? ¿O sí? ¡No, solo yo puedo!" Y lo peor es que tenía algo de razón